
Si hay un ícono que podemos definir como "fuerte" de los franceses, no es solamente la elegante Torre Eiffel, el imponente Arco de la Defensa o la chic avenida de los Campos Elíseos.
Si hay una institución sagrada en Francia, es la "baguette" o lo que conocemos allá como "pan francés".
La baguette es un tipo de pan que veremos muy seguido debajo del brazo de muchos franceses a toda hora, que van a sus casas picando un poco del pan. En las panaderías te venden todo tipo de sandwich de baguette y es común ver, cuando vas yendo al estadio, todos los hombres con su sandwichito de baguette, jamón y queso.
A mí me gusta la baguette, aunque lamento que unas horas después, normalmente es un chicle. Pero fresca, realmente es rica, crocante y al mismo tiempo, tierna.
En Francia se consume 10 millones de baguettes al año, y dependiendo del lugar, cuesta entre 0,78 a 0,90 centavos cada una (cada una pesa 250 gramos, o sea el kilo cuesta 3 euros aproximadamente)
Hoy salió en un programa, una nota sobre cuál es la panadería donde el presidente de Francia compra la baguette. Y no es por ser cholula eh! Pero es una pregunta interesante...
La panadería no se encuentra en algún barrio cheto de París, sino más bien en los suburbios, en la Porte de la Chapelle.
El panadero es un tal Anis BOUABSA, descendiente de tunecinos, que como ganó el concurso a la mejor baguette de París, se convirtió en el "panadero" del Elisée. su panadería se llama ""LES DUCS DE LA CHAPELLE" y no faltan ya los turistas o vecinos de los otros barrios que van allí a probar el famoso pan.
Todo esto me ha hecho filosofar un rato acerca del fenómeno de la inmigración y de esta paradoja: en la actual coyuntura de una política anti-inmigración la mejor baguette de París es la realizada por un hijo de inmigrantes. En otras palabras, ¿Qué sería del desayuno presidencial sin la baguette amasada por las manos de un tunecino?
Lo mismo que preguntarse ¿qué sería del fútbol francés sin el aporte de algerianos, tunecinos, martiniqueses, senegaleses, cameruneses, costa de marfilenses...? ¿Qué sería de la chanson française sin un Charles Aznavour de origen armenio? Y así sucesivamente...



